
Según la directora general del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) Susana de la Sierra, para el 2012 se reducirán las líneas de ayudas, por la disminución del Fondo de Protección al Cine, y reconoció que hasta finales de año no podrá aprobarse el nuevo modelo de incentivos fiscales, para el que se baraja un porcentaje del 20 al 25%.
Resaltó que los presupuestos del ICAA para 2012 "responden a la difícil situación económica actual, y no a una apuesta política", y achacó la diferencia de recorte con respecto a otros ámbitos de la cultura a que "los gastos fijos de otros sectores no tenían margen de maniobra y el cine sí". A su vez confirmó que el Fondo de Protección a la Cinematografía pasará de 76,78 millones de euros en 2011 a 49 millones en 2012 (un 36,2% menos). El grueso de esa cantidad se destinará a las ayudas a la amortización, ya que dichas ayudas "son cantidades comprometidas con el sector, y por ello se ha realizado una estimación lo más realista posible, para poder atender en su totalidad las deudas contraídas. Para ello se ha realizado una estimación de 39 millones de euros". No obstante, se mantendrán en 2012 otras líneas de ayudas con el fin de no paralizar la actividad industrial y mantener cierto nivel de producción, entre otros, la línea de ayudas a largometrajes sobre proyecto, a la que se destinan 3 millones de euros (frente a los 8 millones que se repartieron en el 2011), las ayudas a cortometrajes realizados (500.000 euros), a la conservación del patrimonio cinematográfico (550.000 euros), a la participación de películas en festivales (500.000 euros), a la organización de festivales y certámenes cinematográficos (795.000 euros, cantidad a las que hay que sumar las partidas nominativas a los festivales de San Sebastián, Málaga y Huelva), y a la distribución (2,5 millones de euros, para garantizar un nivel adecuado de distribución de películas españolas, europeas e iberoamericanas). También continuarán las ayudas para minorar los intereses de las operaciones de crédito para las películas financiadas con el apoyo del Instituto de Crédito Oficial (ICO).
De esta forma, respecto a 2011, no se convocarían en principio, en 2012, las ayudas para la producción de películas, series de animación y documentales para televisión sobre proyecto, para cortometrajes sobre proyecto, para películas en régimen de coproducción, y para obras audiovisuales con empleo de nuevas tecnologías. Tampoco encontrarían cabida, de no haber cambios, las ayudas para el desarrollo de largometrajes, para la elaboración de guiones, y para proyectos culturales y de formación no reglada.
Susana de la Sierra ha afirmado que la línea de trabajo a medio y corto plazo del ICAA parte de la Ley de Cine de 2007, y “reitera una y otra vez la necesidad de mantener las ayudas directas al cine para que sea más competitivo y profundizar en un sistema de incentivos fiscales.